Mensajes de la Reina de la paz
en el año 1992:
 
 

Kurescek, 4-1-1992

Vivan el Evangelio y mis mensajes, que son expresión del Evangelio.

Sigan viniendo a mí, los bendeciré. Los mensajes nuevos no serán publicados hasta el 5 de agosto.

Me alegro de manera especial de mi encuentro con ustedes el 10 de febrero. ¡Sean mis valientes y orgullosos hijos! No se rindan a la hipocresía y al mundo corrupto. A mis hijos, que confían en mí, el temporal no los puede herir, por eso no se alejen de la presencia de Dios.

La oración, especialmente la oración del Santo Rosario es su arma y mi bendición los acompaña siempre.

Los mensajes entre el 8 de febrero y el 5 de agosto no fueron publicados en el momento, sino que recién después del 5 de agosto.

 

Kurescek, 8-2-1992

María, la Reina de la paz tenía lágrimas en sus ojos y hablaba con la voz entrecortada.

Si la humanidad, los cristianos y especialmente los Croatas se dieran cuenta al menos ahora. Diez años los estuve invitando, advirtiendo y pidiendo que oren por la paz y trabajen por la reconciliación y la vida entregada a Dios. La mayoría no me aceptó a mí, embajadora de Dios, ni mis advertencias, ni las invitaciones a la consagración. Las consecuencias y pruebas son espantosas. Oh, que por lo menos ahora me reconocieran a mí, la Reina de la paz y me aceptaran como Madre por la que habla Dios.

Al sur se están acumulando nubes amenazadoras. El peligro de la guerra no amenaza más a Eslovenia, pero en ella irrumpe una peligrosa oscuridad espiritual. Esta tratará de introducirse astuta y silenciosamente, en todos los órdenes de la vida y actividad cristiana. Su mayor fin es perjudicar al cristianismo y hacerse cargo del gobierno. Desde Eslovenia, la oscuridad se extenderá lejos a su alrededor.

Para que se defiendan de esto y se protejan existe una sola forma: conviértanse, vivan en la reconciliación, den la paz, vivan según el Evangelio y los mensajes de Dios que reciben por mi medio. Oren, oren y ayunen. Pueden descansar solamente en el Corazón de mi Hijo y el mío, pero no es tiempo de pereza ni descanso espiritual.

Mi bendición acompañará a todos los que aman la Verdad y viven en obediencia. A ti, mi hijo, te bendigo especialmente, porque estarás en grandes pruebas, necesitando de mi ayuda.

 

Kurescek, 10-2-1992

2º aniversario.

¡Alabado sea Jesús! Aunque tiemblo de tristeza porque Satanás tiene tanta fuerza sobre los creyentes y la humanidad toda, me alegro, me alegro mucho de ustedes que escucharon mi voz y vinieron a mí. Este es mi día y ustedes son míos. Me alegro en Dios, Hijo y Espíritu Santo. Están favorecidos con grandes gracias: que yo pueda venir por voluntad de Él hacia ustedes y ustedes a mí. Uniré todo su agradecimiento y glorificación a los míos y los ofreceré al Padre e Hijo porque esto es trabajo del Espíritu Santo.

Confíen en mí, oren y ayunen, con ustedes estaré yo, su Asistente. Los bendigo a ustedes, especialmente a los que han vencido dificultades y obstáculos para que pudieran venir a mí.

Soy su Madre y Reina de la paz.

 

Kurescek, 7-3-1992

¡Alabado sea Jesús! Gracias a todos los que vinieron hacia mí. Gracias porque por lo menos algunos se esfuerzan por cumplir la voluntad de Dios, se esfuerzan por vivir según el Evangelio y mis mensajes son la verdad para ustedes.

Los bendeciré y rezaré con ustedes para que logren el camino a través de tantas dificultades. Con la oración y el ayuno se podrán enfrentar a las fuerzas oscuras. Estas tienen fuerza solamente en el hombre. El Todopoderoso las destruye con la fe y la oración de ustedes.

¡Confíen en la Santísima Trinidad y en mi intercesión y vencerán, pues les espera un camino difícil!

Los bendigo, especialmente a los que con fe ofrecen su cruz a mi Hijo.

 

Kurescek, 4-4-1992

Ustedes son mi alegría, flores en la corona sobre mi cabeza. Permanezcan fieles a mí, no permitan que las pruebas los alejen de la confianza, la fe y el amor hacia Dios y a mí.

Las tempestuosas pruebas para con la Iglesia, especialmente sobre la eslovena, ya mostraron su fuerza. En el viento alborotador actual, se muestra la imagen de la opresión de las fuerzas oscuras, por ahora, poco conocidas por ustedes. La fidelidad, la oración, el ayuno y la vigilia son su defensa.

Déjense guiar por el Espíritu Santo, pues es su fuerza y su ayuda. Yo también estaré con ustedes. ¡Sean fuertes!

Mi bendición queda con ustedes.

 

Kurescek, 2-5-1992

Con deseo especial invito a todos los religiosos y demás comunidades espirituales para que renueven la fe y santidad de la Iglesia y vuelvan a su espiritualidad original. Que las comunidades sean fuego vivo y luz del Evangelio.

No se asusten de las adversidades. Las oposiciones a las comunidades que están renovando espiritualmente la Iglesia, son expresión de la crisis espiritual individual y egoísmo de sus opositores.

A la renovación espiritual invito especialmente a mis hijos amados, los sacerdotes, porque son los que más pueden hacer por la reconstrucción espiritual de la Iglesia. Pueden ser portadores u obstructores del progreso espiritual.

Bendigo a todos ustedes que me escuchan.

 

Kurescek, 6-6-1992

Siempre me alegro de ustedes aunque a veces mis ojos también estén llorosos. Los estaré bendiciendo porque serán cada vez más los que se reúnan también en este lugar. Prometo que este sitio será un centro especialmente sagrado.

Esmérense por la reconciliación y la paz. No crean que esto sea posible conseguirlo con una sola acción. Esto es una labor lenta; para lograr la reconciliación y la paz hay que esmerarse con la oración, el ayuno y con sacrificios. Solamente la vida según el Evangelio y según mis mensajes los capacita para la reconciliación que trae la paz.

Los bendigo a todos ustedes y también a los que se les encomendaron en la oración. Particularmente bendigo a los que sufren.

 

Kurescek, 4-7-1992

Mi Corazón se alegra por todos ustedes que desean escucharme y vivir el Evangelio y mis mensajes.

Me alegro por todos los obispos y sacerdotes que incentivan a los niños para que se me consagren. La decisión de los obispos eslovenos para que se me consagre toda Eslovenia es inspiración del Espíritu Santo y mi bendición. Por eso no esperarán en vano mi respuesta a esta consagración.

Especialmente bendeciré a los obispos eslovenos, croatas y demás obispos para que sean bendición de toda la Iglesia.

Y tú, Smaverski, espera en oración las tribulaciones que están ante ti. No estarás sólo, te ayudaré...

La Reina de la paz bendijo a todos los presentes y a todos los enfermos.

 

Kurescek, 18-7-1992

Yo misma desee que mis apariciones en Medjugorje no sean aceptadas enseguida en toda la Iglesia. Pero me entristecí por la postura personal del obispo, que debería ser el más apropiado para acompañar atentamente a mis niños y mis mensajes. Juzgaba con impulsos humanos por eso no hubo humildad, por eso tampoco pudo reconocer la misericordia de Dios, que me eligió para que a través de los niños de Medjugorje pudiera hablar a todo el mundo.

Yo, su Madre, nunca me vengo a causa de la desobediencia, así como Dios, no es dios de la venganza. Pero el mal proviene de la desobediencia y es sólo consecuencia de la falta de la aceptación del mensaje de Dios. La persona que rechaza la voluntad de Dios queda sin Su bendición. Perder la bendición divina significa vaciar el lugar que rellenan las fuerzas oscuras.

¡Amados hijos sacerdotes! De ustedes espero la madurez espiritual y no la obstrucción del crecimiento y adelanto espiritual de mis hijos, que les son confiados.

Con mucho amor y preocupación los acompaño y bendigo.

 

Kurescek, 25-7-1992

¡Alabado sea Jesús! Gracias porque son cada vez más los que vienen a mí encuentro más frecuentemente. Particularmente agradezco a mis fieles hijos porque vienen también a este lugar con frecuencia. Temo por los que están lejos de mí. Me brotan lágrimas de amargura a causa de los sufrimientos de las personas que les estoy tan cerca. Abrácenme y demuestren agradecimiento a Dios por la paz que les es prometida si son obedientes.

Fuerzas terribles los acorralan. Sólo con la obediencia a Dios y a mis mensajes, con la oración, el ayuno y los sacrificios se les podrán enfrentar.

Anuncien mis mensajes al mundo.

Tú, Smaverski, afírmate más y reza más, ayuna y ofrece tus dolores con agradecimiento. Sé alumno fiel de mi escuela. Desde el 5 de agosto te visitaré todo el mes y te enseñaré. Espérame todos los días a las 21 hs.

Publica todos los mensajes de este año desde el 8 de febrero en adelante, excepto los que son destinados sólo a ti.

Bendigo a todos, especialmente a los que por causa de la guerra están sufriendo sacrificios, temores y pérdidas de hogares.

 

Kurescek, 5-8-1992

Gracias porque vinieron en mi día. Alégrense conmigo porque soy su Madre y ustedes son mis hijos. La mejor manera de hacerme feliz es que amen al Padre y a mi Hijo y se entreguen a la conducción del Espíritu Santo. Todos mis hijos se aman entre sí y a su vez aman a sus enemigos.

Todavía les pido: recen por el Santo Padre, los obispos y sacerdotes.

Con la oración y el ayuno podrán quitar la fuerza de la destrucción, a las fuerzas oscuras. Satanás huye ante el nombre del Crucificado. Demuestren que son de Cristo. En Él está su fuerza. Sigan siendo mis fieles hijos.

Yo, su Madre, Dadora de paz, los bendigo.

 

Kurescek, 8-8-1992

¡Alabado sea Jesús! Gracias porque vinieron muchos. Me alegro de que a mi lado sean felices. En éste lugar, nuevamente prometo, mucha misericordia para todos los que acudan a mí con fe, confianza y humildad. Que su fe no sea destinada sólo a mí. Todo pertenece a Dios, yo los ayudaré.

Siempre deseo que todas las personas vivan en la paz que da Dios y que todos estuvieran preparados para vivir en la reconciliación. Bendeciré su esfuerzo para la paz y la reconciliación.

Perdonen, perdonen y sean agradecidos a Dios por la paz y su protección. Detengan el mal con el nombre de Dios y con la fe en Él que les da la fuerza. Detengan el odio y las guerras con la oración confiada, el ayuno y con la penitencia.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Estoy agradecida a todos los sacerdotes que perseverantes y valientes vienen aquí. Me alegro de los nuevos, que por mi medio se entregan al Hijo, al servicio de la santa ofrenda y la reconciliación. Todos los que dudan en mi presencia que presten atención con humildad. A todos les hablaré, lo único que me lo impide es la soberbia.

Los bendigo a todos ustedes y a todos aquellos por los que me pidieron.

 

Kurescek, 30-8-1992

María nos estaba esperando en la decimosegunda estación del Vía crucis.

¡Alabado sea Jesús! Me alegro de cada una de mis victorias entre las personas. Hoy hay mucha felicidad en mi Corazón, mientras con ustedes celebro la victoria en Kurescek. Mi bendición acompañará a todos los que tomaron con seriedad mis deseos de renovación de este templo y a todos los que con trabajo y dinero lograron la renovación de la iglesia.

Este es mi lugar, lugar de grandes gracias. Crean y confíen en mí. Mi Corazón y el de mi Hijo los están esperando.

Sacerdotes, mis amados hijos, abro las puertas de mi templo y los invito para que vengan aquí con agrado a celebrar las santas ofrendas y estar al servicio de la reconciliación y la oración. Así mismo vengan aquí con agrado cuando estén en dificultades personales o sacerdotales. Soy la Reina de la paz. A ustedes, hijos sacerdotes, los espero de manera especial. Vengan y guíen hacia mí a sus ovejas y entre ustedes habrá más paz y alegría.

A todos los que están aquí y a todos, por los que me han pedido, les doy mi bendición.

 

Kurescek, 5-9-1992

Detengan y apaguen el fuego del odio con el fuego del amor y perdonen con humildad. Compitan quien será más exitoso en la distribución de paz. Recen por los enemigos y perdónenles.

Teman juzgar, para que ustedes mismos no estén entre los juzgados.

Mis hijos sacerdotes, a ustedes los invito para que con amor, mucho esmero y responsabilidad se consagren al servicio de la reconciliación. Cuando imparten la misericordia de Dios quedan ustedes mismos en la fuerza misericordiosa. ¡Sigan siendo mis fieles hijos!

Que mi bendición esté con ustedes y bendigo especialmente a los que están enfermos e inválidos.

 

Kurescek, 3-10-1992

Ustedes son mi alegría, porque también en éste lugar, son cada vez más los que vienen a mí. Esmérense más aún para que el Evangelio sea su vida. Los sacerdotes que se abren a mi Corazón y al de mi Hijo me agradan especialmente. Mi bendición está con ustedes.

 

Kurescek, 7-11-1992

...Muchos falsos profetas y maestros llegan a ustedes en mi nombre. Estén atentos porque no saben ni de donde ni cuando viene el lobo.

Sacerdotes, cuiden su cerca. Los lobos irrumpen e intentan dispersar las ovejas que les son encomendadas. Su responsabilidad es grande.

Estén a mi lado y conmigo, y no teman. No confíen en sus habilidades, en su fuerza y sus conocimientos. Solamente el Dios Trino es su fuerza y yo soy su ayuda segura.

Nadie se irá de Kurescek sin mi bendición con tal de que venga con buenas intenciones, esto les prometo. Especial bendición daré a los que acudan a mí estando en dificultades y pruebas espirituales o corporales, y a los que busquen la paz.

Mi Corazón de Madre los bendice.

 

Kurescek, 13-11-1992

¡Alabado sea Jesús! Te invité para revelarte un gran peligro, que los amenaza a ustedes, miembros de la Iglesia.

La teología científica destruye la fe a muchos. A falta de fe difunden la teología humana, por eso hay muchas personas en crisis de fe. Es especialmente triste porque ésta crisis afecta a algunos sacerdotes. La crisis de fe es así mismo motivo para otros errores.

Oren, todos mis hijos, para que no los envenene la teología errada, a la que algunos tienen por científica. Oren por los profesores de teología, por los educadores, especialmente por los educadores de los próximos sacerdotes y religiosos, y por todos los superiores de la Iglesia, para que desarrollen la verdadera ciencia teológica, que va a fortalecer la fe y no corroer la espiritualidad humana.

Algunos teólogos de la Iglesia desarrollan una filosofía errada, todo lo desean explicar con el intelecto por eso explican que no hay intervenciones milagrosas de Dios, que no existen los ángeles, ni el padre del mal, ni tampoco malos espíritus. Esto es un error terrible que derrumba la verdadera espiritualidad y le da a Satanás grandes posibilidades para actuar.

Sacerdotes, deben preocuparse por la verdadera corriente espiritual, por eso sean fieles al Evangelio y a las enseñanzas de la Iglesia. Apártense de la espiritualidad que no proviene del Evangelio, especialmente porque por su facilismo les gusta a las personas. La Resurrección se pagó muy cara. Por eso demostrémoslo con nuestra vida según el Evangelio, con la renuncia, la oración y el ayuno.

Sacerdotes, mis hijos amados, no se separen de sus obispos y superiores. Sean uno con ellos, como son uno el Padre y el Hijo. La fidelidad al Evangelio y a la Iglesia también yo bendeciré.

Oren para no extraviarse en las tentaciones, éstas son muchas y grandes. Dios es todopoderoso.

Les ayudaré gustosamente. Permanezcan a mi lado y confíen en mí. Soy su Madre.

A sus hermanos sacerdotes, que están en pruebas, no los dejen solos. Demuestren su amor por ellos. ¡Ayúdenles!

El vidente preguntó a María, que hace con estos mensajes. Ella le respondió:

Publica estos mensajes si son para toda la Iglesia. Mi bendición esté sobre ustedes.

 

Kurescek, 5-12-1992

No se preocupen por los que no los aceptan a ustedes ni mis mensajes. Nuevamente les digo: no traten de demostrar la veracidad de mis mensajes, ni mi presencia y no traten de convencer a los que no creen. Algunos no ven bien, por eso no ven mis testimonios que ya realicé. Oren por ellos, para que sanen y vean.

Al aumento constante de los peregrinos los acompañarán también otros signos. Los verán y reconocerán los que tienen sus ojos espiritualmente sanos y fe en mi Hijo que habla por mi medio.

El mandamiento más grande es amar. Amen a Dios, ámenme también a mí y les demostraré que estoy con ustedes. Preocúpense de los que necesitan su ayuda. Amen a sus sacerdotes y recen por ellos si es por medio de ellos que les llegan las gracias.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Ámense y ayúdense entre ustedes. Unos a otros aliéntense por la fidelidad y el amor hacia Aquel que los llamó. También yo los estoy esperando para que se me acerquen aun más, porque muchos de ustedes están en grandes pruebas justamente porque están lejos de mí.

Los bendigo a todos ustedes, especialmente a los enfermos, a los que están en pruebas y a los que sufren.