Mensajes de la Reina de la paz
en el año 1994:
 
 

 

Kurescek, 10-2-1994

¡Alabado sea Jesús! Soy la Reina de la paz. Prometo ayuda, apoyo y bendición a todos los que se esforzaron para vivir el Evangelio y mis mensajes que di en los últimos cuatro años en este lugar.

Mi santuario está renovado. Así también, muchos corazones que son templos del mismo Dios fueron renovados en este lugar y encontraron la paz. Todos los que encontraron la paz y la reconciliación con Dios y con las personas, sean testigos vivos de sus encuentros conmigo y de la verdad de mis obras.

Así mismo, los sacerdotes – confesores sean testigos vivos, pues son precisamente las confesiones, la prueba de la verdadera conversión en este lugar, porque he prometido que éste será un lugar de gracias de sanación de las enfermedades y heridas del alma, para todas las personas que se refugien en mi Corazón y en el de mi Hijo. Sólo los de vista espiritual débil o ciegos de espíritu no ven como Dios actúa por medio de mí.

No se preocupen por las opiniones humillantes. Cada vez habrá más testigos vivos de que yo estoy aquí, de que doy la paz y sano a las almas enfermas. Este es un lugar de la gracia de la paz y la reconciliación con Dios y con las personas.

Continúen esforzándose para que sean mis testigos vivos.

Oren y esfuércense para que las circunstancias maduren más rápido, para el comienzo de la construcción de la iglesia de la Santísima Trinidad y para que mi voz vaya por todo el mundo.

No estén demostrando la veracidad de mis apariciones y mis mensajes. Yo misma me manifestaré a los corazones espiritualmente bien abiertos.

A mis amados hijos sacerdotes los invito que acepten mi invitación y me sigan. No los llamo para que crean a ciegas. Abran sus corazones para que yo pueda entrar en ellos.

Hijo mío, sé valiente. No estás solo, con vos estoy yo y muchos creyentes. Incluso cuando sientas la soledad, estaremos contigo...

Los bendigo a todos, especialmente a los que me siguen, a los enfermos y débiles.

Mc. 2, 14-17

Kurescek, 29-4-1994

¡Alabado sea Jesús!

Hijo mío, sé de tu sufrimiento y dolor. No eres el primero que estás sufriendo por una fea acusación, a causa de la mentira y el odio.

Mi Hijo Cristo Jesús, siendo inocente, fue condenado a muerte por graves acusaciones. Míralo y no desfallecerás. Confía. El fuego del odio será apagado y quedará sin fuerza. Dios es juez ante quien no hay nada escondido. Él también sabe en que has pecado. Te perdonó todo. Sabe también, que no has hecho por lo que te acusan. Tampoco temas las amenazas. El mundo está lleno de penas e injusticias.

Mi Corazón y el de mi Hijo es terriblemente ofendido, por eso deseo, pido y encargo: reparen con la oración, el ayuno y la ofrenda de su sufrimiento por las graves ofensas. Perdonen sin cesar y acepten las injusticias, los dolores y el sufrimiento pacientemente. Aprendan a valorizar todo tipo de sufrimientos. Sólo el sufrimiento es el valor que pueden ofrecer como reparación y demás intenciones. El sufrimiento que no es valorizado es doble sufrimiento.

Sé de los que se oponen a mí y a ustedes que me siguen y son obedientes a mis mensajes... No se dejen inquietar por los que no aceptan con seriedad la misericordia divina que Dios envía por mi medio y muchos son hasta ofensivos. Perdonen pacientemente.

Reúnanse en grupos y comunidades de oración y conságrense a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo. Donde oran aunque sea dos se les unirá un tercero y ya será una familia que se puede consagrar a mi Corazón y al de mi Hijo. Si este grupo de oración nace en la familia de un matrimonio con sus hijos será para mí una alegría especial. Oren y preocúpense que las familias estén sanas y para que se vayan convirtiendo en familias de oración a mi Corazón y al de mi Hijo.

Sean luz en la oscuridad.

¡Cuantas personas hay entre ustedes sin ser bautizadas!

Cuantas personas hay que aun después de ser bautizadas están tibias o aun muertas para Dios sin que ustedes les presten atención y sin que se preocupen por ellas. A pesar de esto muchos están conformes con su espiritualidad. No hace falta que vayan lejos para cumplir con el encargo de Jesús: "¡Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio!" Este mundo está entre ustedes. Vivan el Evangelio entre ellos. Esta será la anunciación más importante.

Conságrense, consagren a sus familias, la nación a la que pertenecen y a todo el mundo con la oración, el ayuno y la reparación, especialmente con la meditación de los misterios del Santo Rosario.

Alégrense de los nuevos bautizados especialmente los adultos que se deciden libremente por la vida cristiana.

Con alegría también acepten entre ustedes a las hermanas y hermanos perdidos que se levantaron y volvieron al abrazo de la madre Iglesia.

A mis amados hijos sacerdotes manifiesto un gran deseo: que en Kurescek sea rezada la santa ofrenda todos los días. Esto será una gran bendición no solamente para Eslovenia sino para toda la Iglesia. Así también los sacerdotes mismos que ofrecerán su tiempo y esfuerzo para las santas misas en esta iglesia, van a sentir mi bendición.

Mi bendición llegue a todos ustedes especialmente a mis hijas e hijos enfermos y débiles.

 

Javornik, 4-6-1994

¡Alabado sea Jesús! El lugar de peregrinaciones de Kurescek es para ustedes, mis hijos que lo frecuentan, lugar de gracias y bendiciones. Muchos ya sintieron esto, por eso, que sean testigos vivos de la presencia y obra de Dios.

Su ruego más intenso es el agradecimiento por las gracias y bendiciones ya recibidas. Perdonen y estén preparados para la reconciliación con cada persona que tiene algo contra ustedes o ustedes tienen algo contra ella. Oren por el don del amor y la fuerza del perdón. Oren por la paz en sus corazones.

Permitan que el Todopoderoso les despierte el amor hacia la vida y el respeto de los niños concebidos y todavía no nacidos. Les prometo ayuda. Si aceptan la vida nueva también su vida será mejor y llena de paz. No están solos, con ustedes estoy yo, la Madre de Dios.

Levanten el símbolo de la cruz y comiencen a rezar en el lugar donde les mostré que estaría construida la iglesia de la Santísima Trinidad.

Nuevamente les encargo: vivan el Evangelio y los mensajes que Dios manda por medio de mí. Que los acontecimientos de Medjugorje y mis mensajes que doy allí, les sean de advertencia y enseñanza. Que mi respuesta a la oración en Eslovenia, sea para el mundo, como testimonio de mi presencia. Están salvados por la Misericordia – como respuesta a la fe de pocos. El cielo está esperando su agradecimiento. No atribuyan estos logros a la sabiduría y fuerza humanas. Estén atentos para reconocer la mano de Dios que los bendice. Sean luz porque las fuerzas oscuras huyen solamente ante la luz.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Cada sacerdote que abre su corazón a mi amor y mi palabra es para mí una alegría especial. Cada mirada suya hacia mí, su Madre, cada paso suyo con el que atraen hacia mí, a las personas que les son confiadas, es para mí alegría y para ustedes bendición. Pobre del sacerdote que está sin mí, su Madre. El camino hacia Dios es mucho más difícil y más escarpado.

Hijos sacerdotes ámense entre ustedes, ayúdense unos a otros y visiten a sus hermanos abandonados y encerrados en sí mismos. ¡Confíense a mi protección y a mi ayuda!

Bendigo a mis amados hijos sacerdotes y bendigo también a todas las personas que los apoyan, los aman y oran por ustedes.

Kurescek, 6-7-1994

¡Alabado sea Jesús!

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Bendigo a ustedes hijos míos que se esfuerzan para vivir el Evangelio y mis mensajes. Esta es su fuerza en la lucha por la santidad y el crecimiento en la fe. No duden en mi ayuda. No se preocupen de cómo podrán lograr lo que les es encargado. Sólo abran sus corazones para todo lo divino y presten atención a la inspiración divina y les será dado el que, cuando y donde hacer. Sean templo en donde habita Dios y mi presencia tampoco les será escondida.

Oren por todos los sacerdotes y también sean agradecidos por todos los sacerdotes que les ayudan en el crecimiento espiritual y les suministran los sacramentos. Encomienden a todos los sacerdotes y teólogos, religiosos, religiosas y novicios al obispo Vovk y a mi Hijo.

Deseo que sea mayor el número de personas que se encuentren conmigo, tanto aquí como en otros lugares. Especialmente deseo estar con los que a causa de la enfermedad, invalidez o vejez no pueden salir de su casa. Que se vuelvan hacia mí con el corazón y fe, y yo estaré con ellos.

A todos los oprimidos y los que están en pruebas les aconsejo, que se encomienden a la intercesión del obispo Vovk.

Oren y conságrense para que puedan llegar a ser células vivas de las familias de mi Corazón y el de mi Hijo.

No olviden que también Kurescek es un lugar de la gracia de la reconciliación y paz. ¡Oren! ¡Oren! Y quien no pueda perdonar que vuelva a orar y recibirá el don y la fuerza del perdón.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Gracias a todos ustedes que proveen espiritualmente a mis hijos, también en este lugar de misericordia. Todos son merecedores de mi bendición y protección. Sigan esforzándose y permanezcan en el amor a Dios, a la Iglesia, hacia mí, hacia sus obispos y superiores.

Invito también a mis hijas religiosas para que permanezcan fieles a sus promesas y a sus superiores y así agradan a Dios y a mí; en la Iglesia serán luces brillantes y por sus oraciones serán fuente de gracias para muchos, especialmente para los sacerdotes.

Bendigo a todos ustedes mis hijos, especialmente a los débiles y solitarios.

 

Javornik, 5-8-1994

¡Alabado sea Jesús! Hoy es mi día. Estoy agradecida a Dios Creador que me eligió e incluyó en su plan de redención y me entregó a ustedes, mis hijos, como Madre y como Madre de la Iglesia.

Cada encuentro con ustedes es alegría para mí, especialmente si son observadores del Evangelio, mis mensajes y mis invitaciones. Hoy estaré con mi intercesión y mi bendición de manera especial con todos los que aceptaron mi invitación y me visitaron en mis santuarios.

Nuevamente los invito para que oren por la unidad de la Iglesia, por los sacerdotes y por todos los que trabajan en la Iglesia. Oren por la paz y perdonen continuamente. A todos los que viven en casas religiosas, especialmente mis amadas hijas religiosas, invito a la oración ardiente por los sacerdotes, por todas las vocaciones religiosas y por la paz del mundo.

Que mis amados hijos sacerdotes se preocupen por el buen pastoreo espiritual y conduzcan con seguridad a las ovejas que les son confiadas. Junto a mí hay buen pastoreo y seguridad; conduzcan las almas a mí y por mi medio a Dios. Sean testigos fieles del amor de Dios y testigos de mi presencia y mi obra.

Los bendigo a ustedes y especialmente a los que se esfuerzan y que alumbran como luz. A todos los enfermos y débiles, abandonados y solos, a todos los que están en pruebas y desean estar conmigo los bendigo particularmente.

 

Kurescek, 9-9-1994

¡Alabado sea Jesús!

Sé valiente. No pierdas tus fuerzas. Confía en mí como hasta ahora, si eres mi hijo. Pruebas más grandes aun vienen sobre ti y sobre los que confían en mis mensajes dados en Medjugorje y por tu medio. Acepten el peso de la falta de fe, de la oposición y de la imputación. Yo arreglaré las cosas para que el mundo llegue a reconocer que mis llamados y advertencias son solamente vertiente del amor de Dios, porque Dios ama a todas las personas y desea que se salven todos.

Este mensaje es destinado para animarte a ti, a todos los sacerdotes y a todos los que me escuchan.

Particularmente pido a todas las religiosas, inválidos y personas mayores para que oren por el buen oído espiritual, para que no haya nadie sin escuchar sobre este amor de Dios.

No teman a los que, por tener su corazón endurecido, los contradigan. Soy su Madre. Los bendigo y guío a la fuente de la vida y de la fuerza – a la Santísima Trinidad.

 

Kurescek, 4-10-1994

¡Alabado sea Jesús! Alégrense conmigo porque mi voz se difunde cada vez más lejos. Mis hijos que me obedecen se reúnen para orar en los templos y en los hogares. Siempre más son los que llegan y cada vez de más lejos también a Kurescek. Estoy triste a causa de la ceguera de algunos que aunque fieles a mí, opinan que hablo a la Iglesia y al mundo solamente en un lugar y sólo por medio de una persona. Dios es amor. Su Misericordia es infinita y yo soy intermediaria de esta misericordia. Por medio de mí llama, invita, enseña y advierte.

No se preocupen de los reproches de los que se conforman con la espiritualidad superficial. Ellos tienen lamparitas y ustedes con la oración consíganles aceite y a su vez preocúpense de no caer en desánimo para que también a ustedes no les falte aceite.

Repito mi gran deseo – oren por los sacerdotes. El materialismo y la influencia del entorno corroen y debilitan la espiritualidad de muchos sacerdotes. El abandono de la oración causa incapacidad para poder resistir las malas influencias y debilidades que hay dentro de las personas.

Pido a todos mis hijos: oren, ayunen y hagan penitencia con amor, por los pecados contra el amor. Encomienden a los sacerdotes al obispo Antonio Vovk. Encomiéndense a él también durante sus necesidades.

Pido también a ustedes, mis amados hijos sacerdotes, oren mucho, ayunen y conságrense porque las fuerzas oscuras también están actuando fuerte entre ustedes. Encomiéndense al obispo Antonio Vovk que es su gran intercesor. Él les responderá con su intercesión y la Iglesia lo va a reconocer como intercesor.

Todos mis hijos junto a mis hijos los sacerdotes, preocúpense por la unidad de la Iglesia, unidad con el Santo Padre, con los obispos y sacerdotes. Que su amor y obras de fe sean señal para el mundo, de que son mis hijos.

Bendigo a todos ustedes, especialmente a los enfermos y solos.

 

Kurescek, 27-10-1994

¡Alabado sea Jesús! Muchos no creen que Dios me envía entre ustedes y que esto es una gracia especial para la Iglesia y el mundo. Dios Padre dio los mandamientos a su pueblo por los cuales deberían regirse. Si Dios no fuera también el Dios del amor y la misericordia castigaría y destruiría a los desobedientes de los mandamientos, pero no lo hizo sino que los llamaba y advertía por medio de los patriarcas y profetas; en el nuevo testamento me manda a mí para que vierta sobre la Iglesia y toda la humanidad una gracia especial. El Padre por medio de mí invita, llama, advierte y previene que, como ya muchas veces en la historia de la humanidad están actuando las fuerzas oscuras con gran astucia y fuerza. Estas fuerzas quieren quitar la fe de las personas hacia el Dios absoluto, romper la unidad de la Iglesia y sobre todo entre las personas y empujar al hombre a la infidelidad a Dios y a la Iglesia.

El papa, sucesor de la Cabeza de la Iglesia, los obispos, los sacerdotes y todos mis fieles hijos son especialmente la meta de las fuerzas satánicas a los que quieren desunir y destruir todo lo que es de Dios.

Amados hijos sacerdotes y todos mis hijos, permanezcan fieles y no teman. La Santísima Trinidad no puede ser vencida por fuerza alguna y yo, su Madre, estoy con ustedes. Bendigo a todos y especialmente a los que sufren.

 

Javornik, 3-12-1994

¡Alabado sea Jesús! Gracias a todos los que se esfuerzan para que mi voz pueda extenderse en el mundo, son mi alegría. Llamen y griten para que cada vez más personas puedan reconocer la misericordia de Dios que reciben desde el cielo a través de mí. Griten como Juan el Bautista: ¡Conviértanse porque el Reino de Dios se ha acercado!

Imiten al Papa que es siervo de Dios, porque es mensajero de la Cabeza de la Iglesia. Colaboren con el Santo Padre para la renovación de la Iglesia. En los documentos de la Iglesia y en los mensajes del Papa es mostrado el camino, la forma y los medios para ser renovada la Iglesia. Estudien estos documentos y reconocerán las señales de los tiempos en los que viven.

Repito el encargo: Oren y esfuércense cada uno en lo que pueda por la unidad de la Iglesia porque es justamente la destrucción de esta unidad la meta principal de las fuerzas oscuras.

¡Oren por la santidad y fidelidad de los sacerdotes!

Escuchar y cumplir la voluntad de Dios, que se vierte a ustedes también por medio de mí, es la fuente de la bendición y de la fuerza espiritual.

Los bendigo a todos, especialmente a los débiles y personas en soledad.