Kurescek, 10-2-1995
¡Alabado sea Jesús! Benditos todos los que se reunieron en este día junto a mí. No pocas gracias y paz fueron concedidas a los que las buscaban, desde mi primer encuentro con ustedes en este lugar. Todos los que las vivieron sean testigos vivos y mensajeros de la misericordia de Dios, que es amor.
Todos mis hijos, los que se reúnen a mi lado también en este lugar, especialmente los sacerdotes que ofrecen la santa misa y están al servicio de la reconciliación son merecedores de mi bendición y protección especial. Prometo que seguiré reuniéndome con ustedes aquí.
Mi hijo Smaverski tendrá una gran prueba. Apóyenlo con el amor y la oración.
Soy la Reina de la paz. Bendigo a todos y especialmente a los que quisieran venir conmigo a este lugar pero no han podido a causa de la enfermedad y a los que no tienen a nadie que les ayude a venir hasta aquí. Les prometo que estaré con todos donde estén, con la condición de que quieran estar conmigo.
Javornik, en la capilla, 13-4-1995
¡Alabado sea Jesús!
Estuve en grandes tribulaciones y sufrimientos. Entonces viene Ella – Madre María y dice:
"Hijo, no estas solo. Conozco tu cruz. Te apoyo. Mira la cruz, en la que está suspendida
la Salvación del mundo y en mi cruz que llevo en los acontecimientos pascuales y te será más fácil. Tú todavía no estás en la cruz del viernes santo pero prepárate para ella. No temas mi mano está contigo.
También la Iglesia, que es el Cuerpo Místico de mi Hijo, del cual su cabeza es Él mismo, aun no está en el peor de los sufrimientos, por eso les advierto nuevamente ante las fuerzas oscuras que están irrumpiendo en la Iglesia. Uno de los poros por el cual la fuerza oscura invade la Iglesia es también la crítica de las debilidades de las personas de la Iglesia.
Sólo la oración, el ayuno y los sacrificios son medios eficaces ante la fuerza y astucia de las fuerzas oscuras. ¡No encallen en la arrogancia y en el lenguaje malicioso! La meta de Satán es provocar discordia y romper la unidad en la Iglesia.
¡Mis amados hijos sacerdotes! Ustedes son los dadores de las Gracias. Sean luz en la oscuridad. Podrán lograr esto solamente en la fidelidad al servicio, en la humildad y la pobreza. La entrega a la suntuosidad lleva al enfriamiento del fervor, que es fundamento para el resto de las debilidades y pecados. Permanezcan a mi lado y conmigo, y no teman la cruz del servicio.
Soy su Madre, por eso los bendigo a todos ustedes y especialmente a los que están agobiados con la cruz del sufrimiento."
Robanov kot, 20-5-1995
¡Alabado sea Jesús!
Traigo la paz y la bendición a todos los que se esfuerzan para vivir el Evangelio. Mis mensajes son vertiente adicional de la misericordia de Dios. Muchos son sordos por eso la misericordia divina les repite lo mismo muchas veces: pues la voluntad de Dios es que todos se salven. Esto es misericordia en lugar del castigo merecido.
Dios está eligiendo a sus servidores constantemente. También a mí, su Madre, me es concedida la elección de las personas por los que les hablo. Porque entre los Terrenales no hay personas perfectas, empleo los imperfectos que se esfuerzan para ser santos. Niños que todavía no están agobiados y los mayores que tienen corazón de niño, son los elegidos en mi misión.
Todos los que están ajustando su vida según el Evangelio y me siguen son mi felicidad. Sean mis testigos vivos. Y sean valientes.
A mis mensajes no les agreguen ni les quiten nada. Difundan los mensajes que les doy. Son guía y misericordia de Dios dados a toda la Iglesia y a todas las personas.
Hijo, no tiembles ante lo desconocido. Confía en la ayuda de Dios que está contigo también por medio de mí. Sé obediente también en las cosas que no entiendes.
En los días de soledad que te los designé, te será dado todo lo que necesitas. Permanece firme a las instrucciones que te di.
Los bendigo a todos, especialmente a los acongojados y los que tienen dificultades para confiar en mí – la mensajera de Dios y en mis mensajes.
Robanov kot, 3-6-1995
¡Alabado sea Jesús!
¡Queridas hijas e hijos! El 5 de agosto deseo reunirme con ustedes en mis santuarios y también en Kurescek. En este día deseo alegrarme con ustedes.
En los encuentros de oración y otros encuentros lean de a uno mis mensajes, desde el primero en adelante, medítenlos, conversen sobre ellos y respóndanse como realizaban mis deseos y encargos.
Encargo, pido e invito a ustedes: vivan según el Evangelio y difundan mis mensajes misericordiosos.
Oren por todos los teólogos y especialmente por los investigadores de la teología científica,
profesores, maestros de la fe y educadores para que permanezcan firmes a los fundamentos evangélicos – de Cristo. Este deseo mío es válido para toda la Iglesia especialmente para aquellos centros teológicos y personas en donde ya irrumpe la espiritualidad equivocada.
A mis hijos e hijas que están sufriendo, particularmente pido que oren y ofrezcan su sufrimiento por los teólogos y por la sana doctrina, por eso los bendigo junto a ustedes.
Robanov kot, 8-7-1995
¡Alabado sea Jesús!
Gracias a todos los que con confianza acuden a mí y por mi medio a Dios uno y trino.
Su esfuerzo para la consagración es para mí gran alegría. Continúen esforzándose para que sean santos y ejemplos para los que dudan o están en absoluta oscuridad. Hagan todo para que mis mensajes sean publicados en todo el mundo.
Abran los ojos espirituales y comprendan. Reconozcan la razón de las terribles tragedias y odios entre ustedes. La falta del respeto a los mandamientos de Dios, a la voluntad de Dios y la desaprobación de las advertencias que la misericordia celestial envía por mi medio son el motivo por el cual no son fuertes ante las fuerzas satánicas. En lugar de oponerse con la fuerza de la fe, ustedes mismos se suman a las obras de las fuerzas malignas. No ver las señales y oponerse a la presencia evidente de Dios, como es en Medjugorje y en otros lugares de mis apariciones, significa consentir a los terribles acontecimientos e incluirse en ellos con actos de desamor. Si algunos dirigentes de la Iglesia y nacionales escucharan sobre Medjugorje, no habría tanta desgracia como la que hay.
Impidan y detengan los horrores de la guerra y escuchen por fin que es lo que Dios dice por medio de mí. Como ahora se difunde el fuego del odio así, si me escuchan, se difundirá el espíritu de la paz por todo el mundo y sobre todos los focos del odio.
El mundo no comprendió como, la misericordia de Dios, salvó a Eslovenia ante los horrores de la guerra por causa de los pocos hijos míos que, obedecieron fielmente, lo que les encargué. Porque las personas no reconocieron esta señal de la misericordia de Dios, el odio se dispersó sobre algunos focos de odio aun apagados y sobre algunos nuevos.
Comprendan y reconozcan que es lo que les da la salvación. Esto vale también para las relaciones personales, familiares y vecinales.
Oren por la sabiduría de Dios, para que todos, especialmente los guardianes de la Iglesia, los obispos y sacerdotes comprendan y reconozcan donde y por medio de quien hablo porque también en esto los malos espíritus entrometen a sus súbditos.
Crean y confíen de que yo soy la verdadera mensajera de Dios entre ustedes.
Estoy agradecida a todos mis seguidores por eso los bendigo. Bendigo también a los que son precavidos por causa de la sabiduría humana. Que mi bendición abra sus ojos espirituales y su corazón para que por la sabiduría de Dios puedan reconocer y creer.
Bendigo a todos los que sufren y les pido que ofrezcan sus sufrimientos y oraciones por la fidelidad y santidad de los sacerdotes.
Robanov kot, 26-7-1995
Día de santa Ana y Joaquín.
¡Alabado sea Jesús!
Estuve en la capilla. Meditaba sobre María la Madre del Salvador. La capillita se impregnó con la fragancia sagrada y entonces se aparece Ella misma: la Madre María.
Saludó como de costumbre: "Alabado sea Jesús". Mucho tiempo no dijo nada. Su presencia me hablaba (sin palabras, silenciosamente) ¡Qué sensaciones, que santidad, que experiencia! En mi se fortificaba la gloria y el agradecimiento a Dios y a nuestra Madre presente. Todo este sentimiento crecía en mí hasta tal plenitud interior que no se puede describir ni siquiera aproximadamente.
Ella dijo:
"Volviste al Padre celestial, por eso te regaló el don para que puedas ser para muchos como padre y no solamente hermano. Por eso diles que deseo que los que te aceptan te llamen padre y no señor. Sé hermano para todos incluso para los que no te aceptan y hablan mal de ti. No te canses de perdonar y ser paciente........ no estarás sin trabajo. Más personas aun acudirán a ti con sus tribulaciones en busca de ayuda. No temas, no estarás solo en tus tareas, te apoyará Él que es quien te llama. El tiempo hasta el cual serás su instrumento, lo designará Él mismo, que es el dueño de tu vida. Yo también estaré contigo. No temas la cruz. Esta será tu compañía hasta el final. Ora y conságrate permanentemente, la ayuda divina te acompañará para que la cruz no sea demasiado pesada.
Permanece santo y mi bendición te acompañará."
Brezje, 5-8-1995 (María de las Nieves)
No mucho después de comenzar el recogimiento en la oración arrodillado junto al altar de Marija Pomagaj (María auxilio de los cristianos) en Brezje, reviví la misma sensación que en cada aparición, sólo que permanecí en posición de arrodillado. No caí. (Durante la aparición misma no me di cuenta de esta situación. Recién después de esta aparición comprobé que no estuve acostado en el suelo sino que estuve arrodillado).
La aparición fue diferente a las de costumbre. Se apareció la imagen de Jesús hasta la cintura. Su límite inferior no estaba delimitado. Sobre todo el pecho se veía su corazón con un matiz rojizo. En el medio del pecho o corazón se veía un punto amarillo que se acercaba deprisa y a medida que se acercaba se transformaba en la imagen de María. En la mano izquierda tenía la cruz con el cuerpo del Crucificado. (El tamaño de la cruz aprox. 20-30 cm.). Sobre sus mejillas corrían lágrimas grandes que caían sobre la tierra. El rostro de María se veía extremadamente triste. Estaba sin palabras, en silencio. A mi derecha e izquierda de María se apareció la imagen de San Francisco de Asís que estaba arrodillado. Miraba la cruz que sostenía (con la mano izquierda) María delante de ella.
No puedo decir si la imagen de Jesús estaba viva. Pero san Francisco asintió con la cabeza un par de veces.
Todo junto duró bastante tiempo. No sé si mi sentido del tiempo es real, si digo cinco minutos porque durante la aparición pierdo el sentido del tiempo.
María levantó su mano derecha delante de ella y su mano izquierda, en la que tenía la cruz, la colocó delante de sí (y al medio). La mano derecha estaba en la misma posición que de costumbre cuando bendice. Sus labios se movían, como si hablara, pero no escuché su voz. Estoy convencido que en ese momento estuvo bendiciendo.
La aparición se acabó instantáneamente Esta es la primer aparición de María que no escuché su voz.