Mensajes de la Reina de la paz

en el año 1997:


 
 
 
 

Zalog, 4-1-1997

¡Alabado sea Jesús!

Una gran luz se ha iluminado en este período, de la época de Redención, pero desafortunadamente la oscuridad no la aceptó.

Antes del comienzo de la guerra he clamado varios años en Medjugorje: conviértanse, reconcíliense, sean portadores y distribuyan la paz, pero la mayoría no lo acogió. Millones de creyentes de todo el mundo peregrinaban a Medjugorje; la Iglesia local no se plegó y no aceptó mi llamado. Sólo individualmente y mis hijos franciscanos han escuchado el llamado de la "Gospa" (Señora), e incluso éstos han sido humillados y molestados por el clero del lugar.

Los creyentes eslovenos aceptaron bastante bien las primeras invitaciones y con buena predisposición. La iglesia en Kurescek ha sido construida tan rápido que se pueden sorprender aun los no creyentes. Este fervor debería continuar pero de a poco comenzó a disiparse, por eso les advierto: no desperdicien la bendición que ya comenzaron a recibir. No hagan de políticos pero oren por los elegidos para que guíen al Estado y para que tengan valor y espíritu de justicia así también para todo lo que es público, histórico, cultural y no en el último lugar, lo que es religioso.

Algunas bendiciones ya pasaron a su lado. ¡Vuelvan al fervor y a la predisposición que tuvieron al comienzo de Kurescek!

Puedo decir, que a Kurescek vinieron peregrinos de todos los continentes. Eran más numerosos que los peregrinos eslovenos. ¿Desean conseguir la pérdida de las bendiciones que ya estuvieron recibiendo?

Los testigos que han vivido gracias especiales en Kurescek o con relación a Kurescek tienen el deber de ser testigos vivos. Atestigüen por escrito y oralmente y agradezcan a Dios.

Yo María, su Madre, los invito para que me crean; yo les demostraré que los amo.

Oren por mis amados hijos los sacerdotes.

Los bendigo.
 
 

Kurescek, 10-2-1997

¡Alabado sea Jesús!

Les estoy agradecida porque muchos de mis hijos e hijas tomaron mi último mensaje muy en serio; porque hoy en el séptimo aniversario de nuestro primer encuentro en este lugar lo demostraron con su participación numerosa.

Así como me alegraron hoy, sigan alegrándome con mucho empeño para la renovación espiritual de la Iglesia según el ejemplo de San Francisco de Asís, San Ignacio de Loyola y otros modelos espirituales.

Opónganse a las fuerzas oscuras que actúan con energía en la Iglesia. Esto lo podrán lograr solamente con la ayuda de Dios, por eso recurran a Sus fuentes con la oración y la vida según los Evangelios y a los mensajes que el amor de Dios manda por medio de mí.

Mis amados hijos, los sacerdotes, también me alegraron hoy porque respondieron a mi invitación.

A todos ustedes los invito para que oren por los sacerdotes que a pesar de la promesa se apartan de la fidelidad a la Iglesia, al papa y al obispo, y se dejan guiar por las fuerzas oscuras alejados de la unidad de la Iglesia.

Soy su Madre y por eso estaré con ustedes como intercesora y colaboradora.

Permanezcan siendo fieles y renueven el fervor hacia el único Camino, Verdad y Vida que es mi Hijo.

Los bendigo a ustedes y a todos los que aman a mi Hijo y recurren a Él por mí medio y se esfuerzan por la unidad de la Iglesia.

Soy la Reina de la paz.
 
 

Kurescek, 5-8-1997

¡Alabado sea Jesús! ... Nuevamente les advierto ante las fuerzas oscuras que están irrumpiendo en la Iglesia y entre las personas; la infidelidad, impenitencia, deserción y separación de la Iglesia son el fruto de estas fuerzas oscuras. La invasión de las influencias de otras ideologías y pseudorreligiones son peligrosas para las almas de las personas.

¡Estén en guardia, el satanismo está en acción! La oposición y la rebelión en contra del papa y a sus fieles obispos son tarea de las fuerzas de Satán y son contrarias al pedido de Jesús al Padre: "Padre haz que todos sean uno solo, como somos Tú y yo uno solo."

¡Obispos y sacerdotes protejan a la Iglesia ante las fuerzas que no son de Dios! Únanse a los creyentes en la oración para que todos sean miembros vivos del Cuerpo de la Iglesia y fuertes, fieles y sanos. La Iglesia no puede ser vencida pero sus miembros individualmente pueden ser víctimas. Yo, su Madre, estoy con ustedes – soy su auxiliadora. ¡No teman!

No juzguen a los que ya se extraviaron. Ayúdenles con la oración y el ejemplo. Saludo a todos los fieles y persistentes para que permanezcan así y se sigan esforzando hacia la santidad. Saludo también a los infieles, vacilantes y caídos para que regresen y se afirmen en la fidelidad.

Los bendigo a todos, especialmente a los que sufren y les pido que ofrezcan su sufrimiento para la salud espiritual y fortaleza de los miembros amenazados de la Iglesia.
 
 

Zalog, 28-9-1997

¡Alabado sea Jesús! ... Los fieles al Evangelio son mi alegría. Cuídense de los falsos profetas y pregoneros de evangelios no divinos. Protéjanse de la influencia de cultos ajenos, pues ustedes conocen el Camino, la Verdad y la Vida.

No odien a nadie pero permanezcan saludables y espiritualmente fuertes. Soy su intercesora y mi bendición también los ayudará.
 
 

Kurescek, 6-11-1997

... Estoy agradecida a todos los sacerdotes de todos los niveles que se esfuerzan en vivir el Evangelio y toman en serio mis mensajes con los cuales traigo a la Iglesia y a toda la humanidad la misericordia y el amor de Dios.

Soy la enviada de Dios; la Iglesia es la guardiana de mis apariciones y mis mensajes y solamente ella puede reconocer su autenticidad.

¡Oren y nuevamente oren! Fortalezcan las oraciones con el ayuno, las renuncias y con sacrificios. En esto están su fuerza y su triunfo.

Bendigo a los fieles y a los que sufren.
 
 

Zalog, 18-12-1997

¡Alabado sea Jesús! Me alegro de las personas que se preparan para las fiestas y los grandes acontecimientos de toda la humanidad del Amor salvador, que se encarnó y en Pascua triunfalmente redimió a la humanidad. Ante ustedes están los festejos en que por mi medio nació la Gracia encarnada.

¡Les deseo que vivan estas fiestas en su interior! También la preparación misma puede enriquecerlos espiritualmente. Teman a los festejos solamente externos como son el bienestar, el lujo y la ostentación.

Mi deseo es que vivan los misterios de estas fiestas y reciban mi bendición. Especialmente bendigo a los débiles, a los enfermos, a los que sufren a causa de las injusticias, a los cautivos, prisioneros y a todos los que están bajo opresión y limitados en su libertad.