Mensajes de la Reina de la paz

en el año 1998:


 
 
 
 

Kurescek, 10-2-1998

¡Alabado sea Jesús! Hoy estoy conmemorando el octavo aniversario, desde que he venido entre ustedes con el mensaje: "En este lugar renueven la oración. Aquí encuéntrense con mi Corazón y con el de mi Hijo." Les agradezco a todos los que tomaron en serio estos y otros mensajes míos.

Muchos reconocieron y vieron que estoy con ustedes. El preparativo y la construcción de la iglesia han sido muy rápidos, lo cual sólo los ciegos no ven. Confiaron en mis mensajes y yo estuve y sigo estando con ustedes.

Ustedes fueron protegidos de las terribles consecuencias de la guerra porque muchos me han obedecido y cumplido con mis pedidos que les di el 3 de marzo y el 5 de mayo de 1990.

Aquí ya hubo muchas conversiones y fueron concedidas muchas peticiones que me traían

Todo lo pedido no fue realizado pero mi Corazón maternal se alegra igualmente con ustedes y les encargo nuevamente:

Sacerdotes, sean fieles a sus promesas y obedientes a sus obispos. Ustedes mismos profundicen la fe, renueven la pobreza sacerdotal y la devoción de San Francisco de Asís.

Guíen a los creyentes en el camino de los santos, guíenlos al Corazón de la Vida y al Corazón maternal.

Oren por el rápido y exitoso procedimiento para que la Iglesia incluya al obispo Vovk entre los santos, pues su santidad, heroísmo y fidelidad a Dios no es difícil demostrar.

Promuevan los pasos para la formación de las Familias y Comunidades de mi Corazón y del Corazón de mi Hijo.

Oren por la reconciliación y la paz entre ustedes y las naciones. Estén atentos ante las fuerzas oscuras.

Todos los creyentes, no sólo los eslovenos, oren para que la comisión acelere el trabajo de acompañar los acontecimientos en Kurescek y que madure más rápido la construcción de la iglesia a la Santísima Trinidad en Kurescek.

En sus oraciones no olviden a las madres desdichadas que combaten en su interior y consigo mismas para decidir sobre la vida y la muerte del hijo concebido; para que gane la vida. Y así también, ustedes ayuden a las madres desdichadas en su aflicción.

Estoy esperando que realicen mis deseos.

Los saludo a ustedes, especialmente a los débiles, abandonados y afligidos.
 
 

Zalog, 7-3-1998

¡Alabado sea Jesús! Me alegro de la unidad en que hoy se reúnen en todos los santuarios a causa de la ofensa a mi Corazón y al de mi Hijo. Su unidad es para todo el mundo, también para los enemigos de la Iglesia, prueba de la fuerza espiritual que está en el Misterioso Cuerpo de Cristo – la Iglesia. Gracias por su reparación por todas las ofensas y profanaciones al Santo Cuerpo de Cristo, a los símbolos de su fe y a todo lo santo. Estén siempre conmigo porque nunca estoy sola. Conmigo está siempre Él que es su Camino único y verdadero. Sigan siendo fieles a las promesas que hicieron al recibir los sacramentos.

Les encargo nuevamente que no demuestren la veracidad de mis apariciones y la autenticidad de los mensajes. Yo misma los demostraré. Sólo los ciegos no verán las demostraciones.

El amor es la identificación de quienes son. Que el amor se vea y no se escuche.

El cumplimiento del amor a Dios y a las personas es demostrado por medio de las personas especialmente en los más oprimidos, los enfermos y a todos los que necesitan de su ayuda. ¡No los olviden!

Oren por todos los sacerdotes y sus superiores. Con la oración consíganles fuerza y ayuda. Sacerdotes, religiosos y religiosas no dejen a su hermano en la soledad. La soledad paraliza a las personas e incluso las puede llevar a la muerte.

No abandonen las asambleas eucarísticas como algunos acostumbran. La santa misa y la constancia de los sacramentos son el seguro y la salud espiritual.

Trabajen por el perdón, la reconciliación más profunda y la unidad entre los esposos, en las familias, entre los vecinos y entre todas las personas.

La lentitud y el menosprecio del bien significa no aceptar la bendición de Dios. ¡No sean lentos para el bien!

Los que ya han sido partícipes de alguna gracia especial en este lugar de Kurescek, les ruego: ¡sean testigos vivos de estas gracias! No retengan la alegría sólo para ustedes mismos, compártanla con los demás. Esto no es demostración sino testimonio.

Los bendigo a todos los que trabajan por la paz, por la reparación y por todos los oprimidos, los que sufren y los abandonados. Su Madre – la Reina de la paz.
 
 

Kurescek, 4-4-1998

¡Alabado sea Jesús! Gracias a todos los que me siguen y desean cumplir con la voluntad de Dios que les es anunciada en la Buena Nueva del Evangelio y el incentivo que el Amor – Dios da por mi medio a la Iglesia. Gracias a ustedes sacerdotes que como hijos míos viven conforme a las promesas y están gustosamente al servicio del Amor y son evangelizadores felices.

Sacerdotes, oren por sus hermanos los sacerdotes que están en pruebas. Ámenlos y no los condenen. Todos mis hijos, especialmente mis amados hijos los sacerdotes estén atentos a las fuerzas oscuras que están irrumpiendo de diferentes maneras en la Iglesia y ya están en ella para que no los seduzcan y que ustedes no se conviertan en sus víctimas. Sacerdotes, ustedes son responsables de sí mismos y de las personas que les son confiadas para su conducción. Permanezcan fieles a la Iglesia y a su Cabeza – Cristo, al papa, a los obispos y a los demás superiores, que son fieles al Evangelio.

Deseo que en todos mis santuarios y otras iglesias oren durante el mes de mayo por la unidad de la Iglesia y la fortaleza de la fe con la que podrán resistir a las fuerzas oscuras. Que en todos mis templos haya por lo menos una ofrenda de la santa misa por la unidad, la salud espiritual y la fortaleza. En los centros mayores que todos los días haya misa por esta intención.

No discutan con los que no creen que yo, su Madre y Reina de la paz, llego a la Iglesia también por medio de los videntes. La demostración déjenmela a mí. Los videntes sean lo menos evidentes posible y que no permitan que los creyentes los tengan en el centro de la atención. Que estén escondidos, que sean fieles y ejemplos con su vida. Los videntes que posean el afán de la fama se apartan ellos mismos de ser mis elegidos.

Todos, esfuércense en cumplir el mayor mandamiento de Dios – el AMOR. Que todos los necesitados sean asistidos con obras de amor, especialmente los más débiles, abandonados y personas en dificultades.

Sacerdotes, sean atentos hacia sus hermanos sacerdotes que están en dificultades y por cualquier motivo se aislaron. Sean guías y educadores ejemplares de los jóvenes.

Los bendigo a todos, especialmente a los débiles y abandonados. Sean fieles a las promesas bautismales y demás promesas que hicieron a la Iglesia y a Dios.
 
 

Kurescek, 2-5-1998

¡Alabado sea Jesús!

Los cielos se alegran de todos los que se esfuerzan para ser obedientes a los Evangelios y mensajes que el Amor – Dios envía por mi medio, a todos los cristianos y a toda la humanidad. Muchos conocen a Dios y a mí solamente cuando están en aprietos y miedos, pero cuando esto pasa se unen nuevamente a la manera de vivir de los no creyentes. Ustedes que son fieles, esfuércense más aun y con el ejemplo iluminen en la oscuridad.

Con una gran tristeza les encargo nuevamente que transcriban y anuncien a todo el mundo lo que les encargué el 7-12-1991:

Mi Corazón está triste porque hay tanto odio y falta de paz en el mundo, pero me regocijo porque está aumentando la cantidad de hijos con fe en mí.

Oren para que sean capaces de escuchar la voz del Evangelio y para que el mundo pueda ver mi mano que se la ofrezco.

Mis queridas hijas e hijos, hoy tengo un deseo especial y pido que lo proclamen al mundo. Protejan al santo padre Juan Pablo II con la oración y fidelidad. Oren por el cardenal infiel, por los obispos infieles y los sacerdotes que siembran discordia, escandalizan y son infieles al santo padre, la Iglesia y a Dios. Juan Pablo II es mi hijo predilecto. Escúchenlo y en el mundo habrá más paz, unidad y bendiciones.

Sacerdotes, mis amados hijos, el abandono de la oración es la causa de su debilidad y el alejamiento de muchos. Que la oración sea una necesidad y no una obligación porque es la fuente de la fuerza y bendición. Bendigo a todos los que se esfuerzan, especialmente a los que sufren y a los inválidos. Lleven mi bendición a todos los que están solos.

Este mensaje no lo tomaron suficientemente en serio por eso realicen esto ahora y estén atentos porque no saben de donde vendrá el ladrón.

No se entristezcan si todos hablan mal de ustedes. Bienaventurados si los avergüenzan por causa de mi Hijo y de mí, su Reina de la paz.

Los bendigo a todos ustedes que son mis hijos laboriosos. No están solos, yo los sostengo.

Los bendigo a ustedes mis amados hijos – sacerdotes. Oren para que la fe no desfallezca y para que no se endurezcan sus corazones.

Que mi bendición llegue a través suyo, mis hijos e hijas, a los pobres, a los que sufren y a los abandonados.
 
 

Kurescek, 6-6-1998

¡Alabado sea Jesús!

Nadie puede prohibirles el testimonio sobre lo que han vivido en los lugares de gracias. Nosotros somos testigos vivientes.

No sean impacientes si la Iglesia no reconoce públicamente algunas apariciones y mensajes. Esto es un proceso que requiere de la Iglesia tiempo e investigación. Esto no impide los testimonios; pero que éstos sean fundados en la verdad.

Testimonien delante de los superiores de la Iglesia y en público. Que todo sea dado a los superiores de la Iglesia. Todos los testimonios por escrito envíenlos al administrador del santuario de Kurescek. Él velará para que los testimonios que tengan fundamentos verdaderos sean publicados.

No se asusten de los que no me aceptan, no obstante son también ellos mis hijas e hijos. Sobre mi presencia y la autenticidad de mis mensajes lo está examinando la Iglesia. Nuevamente les encargo: No demuestren la veracidad de mis apariciones y la autenticidad de mis mensajes. Todo esto lo demostraré yo. Ustedes guarden silencio para que yo pueda hablar.

A ti, Smaverski, te encargo que estés oculto: no te expongas en primer plano, permanece humilde y yo te apoyaré. Si alguna vez estas en alguna prueba y dudaras bajo el peso de la cruz, clama y tendrás ayuda. Sobre tu cruz personal no hables, pero escribe en testimonio de futuras generaciones.

Bendigo a todos los cristianos, a los que creen en mi presencia y mis mensajes y, a los que no confían que por lo menos obtengan mi bendición.
 
 

Zalog, 4-7-1998

¡Alabado sea Jesús!

Ya han hecho mucho para que mis mensajes se difundan en todo el mundo. Continúen con la difusión y busquen nuevos caminos, como podrían llegar mejor a las personas que aun no están informados del contenido de mis mensajes que doy en Medjugorje, en Kurescek y en otros lugares.

Bendigo el trabajo y el esfuerzo de los que trabajan por las familias y comunidades del Sagrado Corazón de Jesús y en el mío.

Oren para que muy pronto maduren las condiciones para la construcción de la nueva iglesia a la Santísima Trinidad.

Tú, Smaverski, que el 17-9-1997 recibiste las primeras heridas que tuviste abiertas hasta ahora. Desde ahora y solamente a veces, tendrás abierta de a una. Pero los dolores serán mayores. Así mismo sufrirás mucho. El sufrimiento interior será mayor que el externo. Lo van a provocar las personas que no te aceptan. Sé valiente pues sabes que no estás solo y a quien sirves.

Sacerdotes, realicen el servicio de la reconciliación con agrado y guíen a las personas al mismo.

Bendigo a todos los enfermos, inválidos y otros, especialmente a los abandonados y solos.

Bendigo a todos los fieles a Dios, a la Iglesia y a mí.
 
 

Zalog, 8-8-1998

Bendigo a todos los que viven el Evangelio y mis mensajes que no son otra cosa que el incentivo para la vida según el Evangelio.

Bendigo a todos los que con oraciones sostienen a sus sacerdotes, obispos y aman al papa y oran por él.

La Iglesia está en grandes pruebas en todas partes. Los enemigos de la Iglesia atacan al papa, a los obispos y sacerdotes para que perjudiquen, desvaloricen los valores cristianos y la influencia de la Iglesia y la ensucien. En cuan bajo escalón de la incultura están dispuestos bajar los enemigos de la Iglesia los ocultos y los descubiertos está demostrado suficientemente en Eslovenia. El primer objetivo de los enemigos es enfangar lo más posible a los superiores de la Iglesia y quitarles su prestigio.

Todos mis hijos e hijos de Dios opongan resistencia a éste propósito. Sean soporte fuerte de los obispos y sacerdotes. ¡Oren por ellos! El mayor apoyo es su vida cristiana ejemplar.

¡No se dejen seducir! ¡Permanezcan fieles a las promesas bautismales!

Con la oración y su conducta personal cristiana ayuden a todas las familias para que sean espiritualmente sanas y para que los matrimonios sean fieles a las promesas que se dieron cada uno al otro en la celebración de la unión matrimonial.

El primer fruto de la oración para el reconocimiento de la santidad del obispo Vovk está aquí. La Iglesia comenzó el procedimiento para el reconocimiento de la santidad de este obispo. Agradezcan a la sabiduría divina, que es Dios, Más aun entréguense a la intercesión del obispo Vovk y no escondan las concesiones. Justamente a este santo obispo recomienden a sus obispos y sacerdotes para que puedan soportar heroicamente bajo las presiones, denigraciones, infamias y humillaciones. Oren también al obispo Vovk por las nuevas vocaciones sacerdotales.

Mi Corazón agradecido, estará siempre abierto para mis hijos. Escúchenme y vivan en la fe que profesan.

Los bendigo a todos, especialmente a los que sufren, a los inválidos, a los abandonados, a los huérfanos y a todos los que buscan un nuevo sentido en la vida.

Su Madre, la Reina de la paz.
 
 

Oresje, 5-9-1998

¡Alabado sea Jesús!

Gracias a todos los que aceptaron mis llamados y difunden mis mensajes.

Lamentablemente muchos todavía no saben sobre el lugar de gracias en Kurescek, especialmente entre los eslovenos y lugareños; hay algunos que no saben de esto absolutamente nada. Muchos dudan sobre esto y otros tienen su corazón endurecido.

Los que con fe aceptan mis mensajes y mi presencia en este lugar de gracias ya acumularon vivencias y testimonios.

Pido y encargo a todos: difundan y analicen mis mensajes dados a través de mi hijo Smaverski. Estos mensajes tienen un valor perdurable.

El 24 de setiembre daré los últimos mensajes en Kurescek y desde Kurescek.

Vivan y trabajen conforme a los mensajes dados hasta ahora. En Kurescek hablaré desde ese día a través de los acontecimientos.

Smaverski seguirá siendo mi amado Hijo a quien educaré y lo seguiré visitando. Todo lo que aprenda en esta escuela que lo escriba y hable, no para que siempre repita que lo ha aprendido en mi escuela.

Con esta fecha, del 24 de setiembre de 1998 se terminan mis mensajes y apariciones que están relacionados con los acontecimientos en Kurescek.

Los encuentros y apariciones a Smaverski durante mis enseñanzas no está relacionado con los acontecimientos en Kurescek.

Kurescek queda y será un lugar de gracias cada vez mayor, ustedes serán testigos de esto.

Los acontecimientos especiales anótenlos detalladamente y entréguenlos al representante autorizado de la Iglesia.

Los mensajes desde Medjugorje y desde Kurescek son de un valor incalculable. Conquístenlos para la vida y no los olviden en los estantes.

A todos mis hijos especialmente los necesitados de mi ayuda y la suya los bendigo.

La Reina de la paz.
 
 

Kurescek, 24-9-1998

¡Alabado sea el Señor!

En mi último mensaje dije que éste sería el último. Es el último solamente con este estilo de mensajes. Desde ahora no hablaré a través del vidente sino a través de los acontecimientos de los que serán partícipes.

Todos los que participen de la gracia en Kurescek, lugar de gracias, den testimonio de esto por escrito e informen al rector del santuario en Kurescek. Sean testigos vivos - desde ahora hablaré a través de vosotros.

Que los superiores de la Iglesia analicen cuáles de los testimonios deberían publicarse en seguida y cuáles necesitarían aún ser verificados. Es necesario dar inmediatamente a toda la Iglesia los testimonios adecuados y publicarlos en los medios católicos de comunicación y también traducirlos a otros idiomas.

Seguiré visitando al vidente Smaverski. Lo formaré y de esto escribirá y dejará registrado. Todo lo que le manifieste no lo transmitirá como mensajes, al igual que hasta ahora. Utilizará lo que aprenda en mi escuela y todos mis encargos para escribir y, así, contribuir con los medios de información y para anotaciones en un diario que será usado recién en tiempos futuros.

No teman, no me voy de Kurescek. Desde ahora sentirán mi presencia más que antes.

Mi mayor deseo es que oren y se consagren para que no los venzan las fuerzas oscuras que están irrumpiendo en la Iglesia y ya están en ella. También las fuerzas oscuras, que están fuera de la Iglesia, se están lanzando con fuerza contra ella denigrándola para arrebatarle su prestigio y fuerza. La promesa divina es que las puertas del infierno no la vencerán; por eso, no temamos por la Iglesia. Sin embargo puede haber muchas víctimas humanas, ya que la gente se deja engañar por las fuerzas oscuras.

Permanezcan fieles al Dios uno y trino, a la Iglesia, a mi amado hijo, el papa, y a sus obispos y sacerdotes fieles.

Sacerdotes, mis amados hijos! Sean fieles a Dios, a la Iglesia, al papa y a sus obispos fieles. Renuncien a los bienes materiales. La humildad y pobreza de San Francisco son pilares para el crecimiento espiritual. Que ningún acto litúrgico, especialmente la liturgia eucarística, sea un trabajo rutinario, pero sí un acto de fe, respeto y devoción. Sacerdotes, sirvan gustosamente al sacramento de la reconciliación, pues a través de este sacramento se experimentan la mayoría de los milagros.

También Kurescek es un lugar de Gracias. El manantial de gracias será siempre mayor, por eso se construirá una nueva y gran Iglesia, consagrada a la Santísima Trinidad. Nadie podrá parar este soplo.

Nuevamente aseguro, que no me alejo de ustedes. Con fe y confianza vengan a mí, también a Kurescek; me encontrarán y reconocerán por mis obras y signos. Tampoco abandono a Smaverski. Él permanecerá en mi escuela y servicio. No habrá más mensajes de la manera actual, sino que hablaré, a través de él, más intensamente y de diferentes formas.

No olviden el mayor mandamiento de Dios - el mandamiento del amor a todas las personas, especialmente los más débiles, solos, desesperados y pobres, que esperan en su buen corazón.

Lleven a todas las personas del mundo mi bendición, también a los no creyentes y a los que no me quieren ni a mí ni a ustedes, porque son hijos de Dios. Sean mi luz y muchos encontrarán el camino para salir de la oscuridad.

Bendigo especialmente a todos aquellos que aman a la Santísima Trinidad y a mí. Apoyo con mi mano e intercesión a todos los que sufren.

Soy la Reina de la paz.